
Así que si tomamos las reglas del hockey, las del futbolín....
Quería evitar los barullos de palos o sticks. Una ojeada al tendejón de Mestas con sus paredes... y lo vi claro: en el futbolín no existe ese problema, así que decidí probar.
Aprovechando las juntas entre planchas de hormigón del suelo delimité los espacios donde irían portero, defensas y atacantes (ya que no era plan de atravesarlos con una barra). De ese espacio nadie puede salir ni entrar, ni siquiera su stick.
Aún así, defensa y atacante comparten espacio pero nadie más, con lo que el juego fluye y surgen nuevas estrategias.

Las posiciones se van rotando para que todo el mundo explore las acciones según seas portero o atacante o defensa.
¡Seguiremos inventando!